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sábado, 16 de marzo de 2013

Me desnudo




Me desnudo al escribir y no es nada parecido
como cuando me desnudo para tu boca;
pero en el fondo disfruto de la misma fruición.

Hombres




Ustedes son un alcoholismo
que no quiero abandonar
son mi vicio,
mi delirio
y un infierno al soñar.

Son un plumaje de tentaciones.

Ustedes con sus locuras masculinas
me incitan a imaginármelos todos
al desnudo y a lo oscuro.

Ustedes hombres
son la otra parte del placer.


Me has perdido el cariño



Me has perdido el cariño,
y no tengo derecho a reclamarte;
son los años
los culpables de este fenómeno sentimental.
Tus geranios no son naturales,
tus promesas no son verdaderas,
tu índice de amor no es puro.
Me has perdido el cariño,
y eso es lo importante
para seguir con mi vida.

Estoy cansada...



Está bien que me hagan enojar. Siempre funciona cuando quiero escribir algo, pero a veces el enojo se queda a medias y no logro completar las palabras que quiero. El enojo es una de mis enfermedades crónicas. Sin duda, muchos me imaginarán con un racimo de arrugas colgando de mi frente cuando cumpla 25. Y dirán: ella siempre se ha amargado la vida, es una amargada. Nunca supo vivir.
La verdad es que no han sabido vivir conmigo. Respetar, organizar. Me enferma que las cosas estén en mal lugar. No sé a quién más le pasa, pero cuando todo está tan sucio, o al menos lo que se ve así por así, yo me siento enferma y abatida porque tengo que limpiar todo pronto para poder sentirme bien. Y sobre todo para poder sentarme a hacer tareas, a leer o a escribir. Menos a tener que tratar con la gente.
A veces estoy tan cansada de todo y la escritura me rescata. A los minutos, siento que ya soy culpable porque lo escupí.  Pero cuando platico mis molestias…Sigo siendo esa amargada. Estoy cansada de tratar la manera de entender a la gente. Después de unos cuantos cuentos con algunos de mis vecinos, amigos y familiares, estoy más que curada. Ahora sólo voy por el mundo segura de que me moriré y todo quedará plano. Antes no lo admitía.

sábado, 9 de febrero de 2013

De septiembre a mayo



Extranjera pagada,
Cambié;
De los ojos negros a los ojos azules
De la piel bronceada a la piel casi rosada
Del español al francés
Del bus al metro, al tranvía y al tren.
De invierno y verano a las 4 estaciones bien marcadas
De América, la Centroamérica a la Europa.
De las calurosas sonrisas y puteadas al asco de personas frías
De la familia a la vida independiente
Vaya a saber lo que aprendí lejos si ya volví.